Jan de Bock, ambassadeur de Belgique : « Il y a des raisons de croire que l’Espagne va s’en sortir »

Después de cuatro años en Roma y una larga carrera diplomática, que lo ha llevado de Moscú a la ONU, pasando por la representación de Bélgica ante la Unión Europea, Jan de Bock de 63 años, llega a Madrid en agosto del 2011. El embajador de Bélgica en España, acompañado de dos de sus consejeros económicos y comerciales; Michel Bricteux de la región Valonia y Dirk Verlee de la región de Flandes, ha recibido por un largo momento a “Le Courrier d’Espagne”. Ha sido la ocasión para evocar las relaciones económicas entre Bruselas y Madrid. Le Courrier d’Espagne: Cuáles han sido sus primeras impresiones llegando a Madrid? Jan de Bock: En el plano cultural, económico y regional, es un país complejo y muy diferente de Italia, donde he estado anteriormente. En el momento de mi llegada se vivían los últimos días del gobierno Zapatero. Todos sentíamos los problemas económicos acumulándose. En Bélgica la crisis no se vivía de manera tan aguda como en España. Debimos hacer frente a una crisis bancaria, en 2008-2009, pero el país siempre fue hacia adelante y no hubo explosión del desempleo ni un retroceso real en la actividad económica. España ha estado fuertemente tocada por la crisis, incluso si ciertos sectores las cosas van mejor hoy en día. Tenemos la impresión de que las finanzas públicas han sido retomadas en mano, pero el índice de desempleo continua muy elevado y los créditos no han sido re-establecidos, condición mayor para renovar el crecimiento. En cuanto a las empresas belgas; están bien aquí, se mantienen, muy pocas han partido de España. Algunas han comenzado a reinvertir aquí, incluso si tienen que hacerlo desde su base en Bélgica, para no recurrir al sistema bancario español, ya que todo esto sigue dudoso. LCE: Cuál ha sido su principal objetivo después de su llegada? Jan de Bock: Hay que consolidar el vínculo que hemos desarrollado con España después del final del franquismo. Tenemos una relación de confianza. En Bruselas he estado sentado durante varios años a un lado del representante español ante la Unión Europea. El número de expedientes, en los cuales defendíamos los mismos temas era impresionante, ya fuera por la justicia, los temas nucleares, etc. Con España siempre estamos prácticamente sobre la misma línea. En el tema cultural, es aun más evidente. Por ejemplo; la colección más grande de tapices belgas se encuentra en España, en el museo del Prado hay una exposición de Van Dyck, lo que simboliza que España y Bélgica significan algo el uno para el otro. LCE: Cuál es el perfil de las empresas belgas en España? Michel Bricteux: Son la imagen de Belgica, que tiene una parte industrial importante, no muy diferente de la de España. Existen evidentemente las grandes empresas instaladas desde hace muchos años como; Solvay (Química) o UCB (Biofarmacia). Solvay, por ejemplo, está en España desde hace más de un siglo. Hay también las estructuras pequeñas implantadas aquí por Belgas que han creado sus propias empresas. Hay que saber que Bélgica tiende a perderse en el paisaje. Puede ser que nuestras sociedades no tengan una gran visibilidad a diferencia de España que cuenta aun con grandes nombres como; Inditex o Armancio Ortega (3era fortuna mundial), pero están bien presentes. Practicamos “para vivir felices, vivimos escondidos”, incluso si nuestras empresas no logran meter en valor la medida de sus capacidades. Dirk Verlee: Esta discreción es una de nuestras fuerzas. La gente no nos percibe como una amenaza. Además no hay que olvidar que el 99% de las empresas belgas son Pymes. Si tenemos que remarcar una actividad fuerte de nuestras empresas en España, tendríamos que evocar el sector de la logística importante para nosotros que como testimonio tenemos los cuatro puertos marítimos de la región de Flandes que son un motor. Estas sociedades vienen frecuentemente a España.  LCE: Ustedes evocan la logística. En España el puerto de Barcelona es clave para este sector. Existe alguna inquietud entre los círculos de empresarios belgas, en relación a los movimientos de separación escuchados después de las elecciones catalanas? Dirk Verlee: Nosotros no tenemos un interés particular en Cataluña. Para nosotros Bilbao es un puerto más importante. En primer lugar, en cuestiones de tráfico, el primer destino de Bilbao es la región de Flandes. Es una via de acceso natural en los dos sentidos. Hablamos con frecuencia de las “autopistas del mar” que se deben hacer de manera que los camiones no atraviesen mas por Francia para evitar la contaminación. Hay que decir que hay una línea regular entre Bilbao y Zbruge con una rotación de tres veces por semana. Michel Bricteux: Lieja, por ejemplo, es el tercer puerto interior de Europa que dispone de una plataforma logística importante, muy cerca de Alemania ….. Un día de carretera desde Bélgica permite alcanzar un mercado de 400 millones de consumidores! LCE: No existen fronteras entre estos dos países, pero si muchos puntos en común, como el multilingüismo, poderes regionales poderosos o la monarquía. Una pequeña pregunta, al día de hoy que España está asfixiada por la crisis, podría inspirarse del “modelo” belga? Jan de Bock: El modelo belga tiene puntos fuertes. Nos encontramos en un punto estratégico en Europa. Exportamos el 80% de nuestra producción, esencialmente a tres mercados; Holanda, Alemania y Francia. Contamos con políticas que nos obligan a hacer las cosas tan bien como estos tres países, lo que nos hace competitivos para estos mercados tan importantes. Evidentemente para España es diferente, ya que tiene una posición más periférica. Pero hay cosas que nos funcionan muy bien y de las cuales debemos estar orgullosos. Por ejemplo la concertación social, que es una fuerza de nuestra economía. En Bélgica existe este sentimiento de defender el bien común. No quiero decir que no exista en España, pero para los Belgas es un valor fundamental portado por el conjunto de las fuerzas socioeconómicas.  LCE: El turismo belga en España es muy importante. Hace algún tiempo era turismo en masa. Qué ha cambiado al día de hoy? Dirk Verlee: No podemos seguir imaginando un turismo como en los años 70 o 80´s, cuando todo el mundo iba a Lloret de Mar o a Torrevieja. Las personas han cambiado hacia la capital, en búsqueda de la cultura, los monumentos o al interior del país. Por ejemplo, Santiago de Compostela tiene una muy buena campaña publicitaria. Así como también Asturias, el país Vasco, Toledo o Granada. La imagen de España ha cambiado y lo mismo en el otro sentido. Antes el español promedio no pensaba en Bélgica como destino para sus vacaciones, pero ahora no duda en realizar estancias cortas para visitar nuestras ciudades culturales como Bruselas, Brujas o Gante. Michel Bricteux: Podemos citar como ejemplo el sitio Toprural.com que ha sido creado por un belga (Francois Derbaix). Este sitio nos muestra que la formula “turismo de interior” esta creciendo. Hemos comenzado a buscar otra cosa aparte de las playas. En una ciudad de costa como Salou, en ciertos hoteles encontramos afiches donde todo está escrito en ruso. Hoy los belgas demandan otro tipo de turismo.  LCE: En el 2012, 1.7 millones de Belgas han visitado España, una cifra ligeramente baja. Vuestros compatriotas están abandonando España para disfrutar de otros destinos? Jan de Bock: España sigue siendo el segundo destino turístico después de Francia. Existen también cada vez más y más belgas que invierten en inmuebles en este país.  LCE: Estos últimos años, un alto número de jubilados belgas se han instalado en España. Este fenómeno continua a pesar de la crisis? Jan de Bock: Si, las cifras aumentan año con año. En este caso la destinación número uno sigue siendo la costa. En España hay 22,500 belgas inscritos en nuestros consulados, incluso si la administración española ha identificado a 36,500. Habrá también un gran número de belgas, que son residentes por temporada, que no se han inscrito en los consulados ni inscrito en España. Podemos estimular que existen al menos 50, 000 belgas que pasan una gran parte del año en España. Para un país de once millones de habitantes, es un número importante. LCE: Air Europa ha abierto una línea Madrid-Bruselas en diciembre. Ha recibido peticiones de compañías españolas para desarrollar nuevos enlaces, notablemente compañías low-cost? Jan de Bock: No después de que estoy aquí. Pero está claro que el día de hoy existen muchas conexiones entre los dos países. Son vuelos que van llenos, por lo que no hay ninguna razón par que esto no continúe desarrollándose.

 

LCE: Hemos evocado las empresas belgas en España. En el otro sentido, existen oportunidades para las sociedades españolas en Bélgica, notablemente en el sector de la construcción, donde sus competencias son reconocidas? Dirk Verlee: No veo realmente una tendencia en el sector de infraestructura, pero si un interés creciente en las inversiones. Cuando llegué, hace cuatro años, raramente veíamos algún expediente de empresas españolas que quisieran invertir con nosotros. El dia de hoy las hay todo el tiempo, notablemente en el sector de la biotecnología o la distribución. Michel Bricteux: En materia de infraestructura, ingeniería y servicios, se manifiesta notablemente un interés por Bruselas, en razón de la existencia de las instituciones europeas en la ciudad. Jan de Bock: Cuando estuve en Italia y asistía a las semanas de inversión para atraer empresas italianas a Bélgica, era una verdadera “lucha” para poder llenar las salas. Aquí no es el mismo caso; tenemos grandes salas completamente llenas. Algo que dice mucho acerca de la profundidad de la crisis, sino también del dinamismo que existe. Madrid es una capital económica, que no es el caso de Roma. Probablemente no inmediatamente, pero en un plazo de uno o dos años se podrá recuperar. El gran problema a resolver es el desempleo. LCE: El programa ERASMUS se ha visto recientemente amenazado. Los intercambios entre ambos países, son buenos? Jan de Bock: Es una de las buenas noticias del último acuerdo por el presupuesto europeo en Bruselas. Creímos que habría cortes para el Erasmus, pero finalmente habrá un alza en relación al ejercicio anterior. En el periodo 2010-2011 había 1.542 estudiantes belgas en España, sobretodo en Salamanca, Madrid y Barcelona. España sigue siendo uno de los principales destinos. Dirk Verlee: Si. Todo esto va a veces a experiencias mayores a un año, ya que muchos de estos estudiantes se quedan en el país; se casan, continúan con su formación en este país. Entre estos jóvenes profesionistas están los que tienen hijos y crean sus propias empresas. Michel Bricteux: Estas redes que se construyen son importantes para nosotros. Existe por ejemplo, una asociación de ex alumnos belgas en España ASEABEL con la cual trabajamos. Como consejeros económicos, recibimos una gran cantidad de información de estos profesionistas que ese encuentra con la realidad económica del país. LCE: Qué argumentos darían ustedes para invertir en Bélgica? Dirk Verlee: En primer lugar, la situación geográfica. Estamos muy bien situados; el 60% del poder adquisitivo de la Unión Europea está concentrado en un círculo de 500 km alrededor de Bruselas. Existen también diferentes culturas que se encuentran, hecho que hace que Bélgica sea utilizado comúnmente como mercado de prueba. A título de ejemplo, al momento de lanzar Cherry Coke, Coca-Cola ha utilizado Bélgica para probar su producto. Somos gente muy flexible; lingüística y comercialmente y somos aceptados en todo lugar por el que pasamos. En Francia, por ejemplo tenemos una imagen simpática. Michel Bricteux: Hay también una excelencia en la formación belga. A pesar de los costos salariales altos, la competitividad de nuestra mano de obra es reconocida. Es cierto que el empleado u obrero belga cuesta caro al empleados, pero su rendimiento asegura una competitividad creciente. LCE: En algunas palabras, cual seria el mensaje principal de los consejeros económicos de la Embajada para los empresarios belgas que desean invertir en España? Michel Bricteux: En dos palabras yo diría: prudencia y vigilancia. Es un consejo de las aseguradoras y las instituciones de crédito dado a los empresarios en el momento de su salida de Bélgica. Pero las oportunidades existen! Solo hay que continuar trabajando el mercado. Dirk Verlee: No hay que fiarse de las primeras impresiones. La imagen que los medios dan de España es muy fatalista. A pesar de la difícil situación, existen muchas posibilidades. Si la cifra de los intercambios comerciales no ha necesariamente cambiado, es porque nuevas actividades han sido creadas y han reemplazado a esas que han desaparecido. LCE: Usted es diplomático desde 1975. En cuarenta años, usted tiene la impresión que de la visión acerca de Bélgica ha evolucionado de manera positiva, o al contrario que se ha degradado? Jan de Bock: Bélgica ha cambiado mucho, pero la encuentro más fuerte el día de hoy. Es un país post-moderno que ha dejado detrás todo rastro de nacionalismo. Somos un país muy europeo. Uno de los padres de Europa, Paul-Henri Spaak, nuestro ministro de asuntos extranjeros desde hace 40 años, siempre dice: “En Europa existen dos tipos de países pequeños, aquellos que saben que son pequeños y aquellos que aun no lo saben”. Es una manera muy belga de expresarse, pero es cierto: hay países que no se han dado cuenta aun, de que necesitaban a la Unión Europea para sostenerse. Nosotros lo hemos entendido desde hace mucho tiempo y nos hemos organizado en base a esto. Tomamos una nueva forma cada cinco o diez años, y a pesar de todo, las cosas siguen funcionando. Bélgica es un país no muy típico, pero nos las arreglamos bien.  LCE: Una pregunta un poco más personal, cual es vuestro restaurante predilecto en Madrid?  Jan de Bock: Tengo que señalar que hay un muy buen restaurante belga “L’Atelier Belge”. Esta también “Astrid & Gastón”, enfrente de la embajada. Es un restaurante peruano, original y muy bueno, es un tipo de cocina que encontramos poco en casa.  LCE: Cuál es el lugar en España, que lo ha marcado? Jan de Bock: Cuenca me ha gustado mucho, representa todo aquello que nos puede gustar de España: una arquitectura extraordinaria, paisaje excepcional, un bello museo y muy buenos restaurantes.

Por; Philippe Chevassus, Marie Lampe y Grégory Noirot

Algunas cifras:

  • En 2012, Bélgica ha exportado más de 8 millones de euros, siendo una disminución del 15%, en relación al 2011.
  • España ha exportado alrededor de 6 billones de euros a Bélgica, un aumento de +0.04%.
  • España es el 7° cliente de Bélgica y su proveedor numero 11. 40% de las exportaciones belgas comprenden productos químicos y plásticos, 15% maquinas y 10% productos agro-alimentarios.
  • En 20 años el número de ciudadanos belgas en España ha aumentado 40% en Alicante y Tenerife, 32% en Barcelona y 14% en Madrid. En Madrid y Barcelona son en su mayoría hombres de negocios, en Madrid por ejemplo el 13% de los belgas inscritos son jubilados.
  • Según un estudio del 2010 más de 20,000 residencias secundarias pertenecen a ciudadanos belgas.

Après quatre ans à Rome et une longue carrière diplomatique qui l’a mené de Moscou à l’ONU, en passant par la représentation belge à l’Union européenne, Jan de Bock, 63 ans, est arrivé à Madrid en août 2011. L’ambassadeur de Belgique en Espagne a longuement reçu « Le Courrier d’Espagne », accompagné de ses deux conseillers économiques et commerciaux, Michel Bricteux, de la Région wallonne (AWEX), et Dirk Verlee, de la Région flamande (FIT). L’occasion d’évoquer les relations économiques entre Bruxelles et Madrid.

Le Courrier d’Espagne : Quelles ont été vos premières impressions en arrivant à Madrid ? Jan de Bock : Sur le plan culturel, économique ou régional, c’est un pays complexe, et très différent de l’Italie, où j’étais auparavant. Lorsque je suis arrivé, on vivait les derniers jours du gouvernement Zapatero. On sentait tous les problèmes économiques qui s’accumulaient. En Belgique, la crise n’a pas été vécue de façon aussi aiguë qu’en Espagne. Nous avons dû faire face à une crise bancaire, en 2008-2009, mais le pays est ensuite allé de l’avant et il n’y a pas eu de flambée du chômage ni de réel recul dans l’activité économique. L’Espagne a été touchée plus durement, même si dans certains domaines, les choses vont mieux aujourd’hui. On a l’impression que les finances publiques ont été reprises en main, mais le chômage reste haut et le crédit n’est pas rétabli, ce qui est une condition majeure pour renouer avec la croissance. Quant aux entreprises belges, elles sont bien là, elles s’accrochent, et peu d’entre elles ont quitté l’Espagne. Certaines commencent à réinvestir ici, même si elles le font surtout depuis leur base en Belgique, sans faire appel pour l’instant au système bancaire espagnol. Mais tout cela reste hésitant.

LCE: Quel a été votre principal objectif depuis votre arrivée ? Jan de Bock : Il faut consolider le lien que nous avons développé avec l’Espagne depuis la fin du franquisme. Nous avons une relation de confiance. A Bruxelles, j’ai été assis pendant des années à côté du représentant permanent espagnol auprès de l’Union Européenne. Le nombre de dossiers sur lesquels nous défendions les mêmes thèses est impressionnant, que ce soit pour la justice, les affaires nucléaires, etc. Avec l’Espagne, on est pratiquement toujours sur la même ligne. Dans le domaine de la culture, c’est encore plus évident. Par exemple, la plus grande collection de tapis belges se trouve en Espagne. Il y a aussi l’exposition Van Dyck au Prado, qui symbolise ce que l’Espagne et la Belgique signifient l’un pour l’autre.

LCE : Quel est le profil des entreprises belges en Espagne ? Michel Bricteux : Elles sont à l’image de la Belgique, qui a un tissu industriel atomisé, pas très différent de l’Espagne. Il y a évidemment les grandes entreprises, qui sont là depuis des années, comme Solvay (chimie) ou UCB (biopharmacie). Solvay, par exemple, est en Espagne depuis un siècle. Il y a aussi énormément de petites structures qui se sont implantées ici, avec des Belges ayant monté leurs entreprises. Il faut savoir que le Belge a tendance à se fondre dans le paysage. Nos sociétés n’ont peut-être pas une grande visibilité, à la différence de l’Espagne qui a encore de grands noms comme Inditex et Armancio Ortega (3e fortune mondiale), mais elles sont bien présentes. On pratique le « pour vivre heureux, vivons cachés », même si c’est vrai que nos entreprises ne se mettent pas toujours en valeur à la mesure de leurs capacités. Dirk Verlee : Cette discrétion, c’est une de nos forces. On nous perçoit rarement comme une menace. Et il ne faut pas oublier que 99% des sociétés belges sont des PME. S’il fallait ressortir une activité forte de nos entreprises en Espagne, on pourrait évoquer le secteur de la logistique, très important pour nous, comme en témoignent les quatre ports maritimes de Flandre, qui sont un moteur. Ces sociétés viennent souvent en Espagne.

LCE : Vous évoquez la logistique. En Espagne, le port de Barcelone est un lieu clé dans ce secteur. Y a-t-il une inquiétude dans les cercles d’entrepreneurs belges, par rapport aux discours séparatistes entendus lors des élections catalanes ? Dirk Verlee : Nous n’avons pas d’écho particulier sur la Catalogne. Pour nous, Bilbao est un port plus important. D’ailleurs, en termes de trafic, la première destination de Bilbao, c’est la Flandre. C’est une voie d’accès naturelle, dans les deux sens. On parle souvent des « Autoroutes de la mer », qui doivent faire en sorte que les camions ne passent plus en France, de manière à ne pas polluer. Il faut savoir qu’il y a une ligne régulière entre Bilbao et Zbruge, avec une rotation de trois fois par semaine. Michel Bricteux : Liège, par exemple, c’est le troisième port intérieur européen, qui dispose d’une plateforme logistique importante, tout proche de l’Allemagne… Une journée de route depuis la Belgique permet d’atteindre 400 millions de consommateurs !

LCE : Il n’y a pas de frontière entre ces deux pays, mais de nombreux points communs, comme le multilinguisme, des pouvoirs régionaux forts, ou la monarchie. Petite question en forme de clin d’œil : aujourd’hui, alors qu’elle est asphyxiée par la crise, l’Espagne pourrait-elle s’inspirer du « modèle » belge ? Jan de Bock : Le modèle belge a des points forts. On se trouve à un endroit stratégique en Europe. Nous exportons 80% de notre production, essentiellement vers trois marchés, les Pays-Bas, l’Allemagne, et la France. Nous avons des politiques qui nous obligent à faire aussi bien que ces trois pays, ce qui nous force à rester compétitifs sur ces marchés importants. C’est différent pour l’Espagne, évidemment, qui a une position plus périphérique. Mais il y a des choses qui fonctionnent bien chez nous, et dont on peut être fier. Par exemple, la concertation sociale. C’est une force de notre économie. En Belgique, il y a ce sentiment d’un bien commun à défendre. Je ne veux pas dire que ca n’existe pas en Espagne, mais pour les Belges, c’est un acquis fondamental, porté par l’ensemble des forces socioéconomiques.

LCE : Le tourisme belge en Espagne est important. Cela a longtemps été un tourisme de masse. Aujourd’hui, est ce que ça a changé? Dirk Verlee : On ne peut plus s’imaginer un tourisme comme dans les années 70 ou 80, quand tout le monde allait à Lloret de Mar ou à Torrevieja. Les gens se tournent plus vers la capitale, cherchent la culture, les monuments, ou vont vers l’intérieur du pays. Par exemple, Saint-Jacques de Compostelle a fait une très bonne campagne de promotion. Il y a les Asturies aussi, le Pays basque, Tolède ou Grenade. L’image de l’Espagne a changé. Et c’est la même chose dans l’autre sens. Avant, l’Espagnol moyen ne pensait pas à la Belgique comme destination de vacances, mais aujourd’hui il n’hésite plus à faire des séjours courts, pour visiter nos villes culturelles, comme Bruges, Gand, ou Bruxelles. Michel Bricteux : On peut citer l’exemple du site Toprural.com, qui a été créé en Espagne par un Belge (François Derbaix). Cela montre que cette formule d’un « tourisme de l’intérieur » se développe. On cherche autre chose que les plages. Dans une ville côtière comme Salou, il y a des affiches, dans certains hôtels, ou tout est écrit en russe. Aujourd’hui, les Belges sont demandeurs d’un autre type de tourisme.

LCE : En 2012, 1,7 million de Belges ont visité l’Espagne, un chiffre en légère baisse. Vos compatriotes ne délaissent-ils pas l’Espagne au profit d’autres destinations ? Jan de Bock : L’Espagne reste la deuxième destination touristique, après la France. Il y a aussi de plus en plus de Belges qui investissent dans l’immobilier dans ce pays.

LCE : Ces dernières années, de nombreux retraités belges se sont installés en Espagne. Est-ce que ce phénomène se poursuit, malgré la crise ? Jan de Bock : Oui, les chiffres augmentent d’année en année. Dans ce cas, les destinations restent les côtes, en premier lieu. En Espagne, il y a 22.500 Belges inscrits dans nos consulats, même si l’administration espagnole en recense 36.500. Il y aurait également un grand nombre de Belges, des résidents saisonniers, qui ne sont ni inscrits auprès de nos consulats ni recensés en Espagne. On peut estimer qu’au moins 50.000 Belges passent une grande partie de l’année en Espagne. Pour un pays de onze millions d’habitants, c’est conséquent.

LCE : Air Europa a ouvert une ligne Madrid-Bruxelles en décembre. Avez-vous reçu des demandes de compagnies espagnoles pour développer de nouvelles liaisons, notamment low-cost ? Jan de Bock : Non, pas depuis que je suis là. Mais il est clair qu’il y a beaucoup de connexions aujourd’hui entre les deux pays. Et ce sont des avions qui sont bien remplis. Il n’y a aucune raison que ça ne continue pas de se développer.

LCE : On a évoqué les entreprises belges en Espagne. Est-ce que, dans l’autre sens, il y a des opportunités pour les sociétés espagnoles en Belgique, notamment dans le secteur des infrastructures ou de la construction, ou elles ont des compétences reconnues ? Dirk Verlee : Dans les infrastructures, pas tellement, mais je vois une tendance, un intérêt grandissant dans le domaine des investissements. Il y a quatre ans, quand je suis arrivé, on avait rarement un dossier d’entreprise espagnole souhaitant investir chez nous. Aujourd’hui, j’en ai tout le temps, notamment dans la biotechnologie ou la distribution. Michel Bricteux: en matière d’infrastructures, d’ingénierie et de services, l’intérêt pour Bruxelles est manifeste notamment en raison de la présence des institutions européennes.

Jan de Bock : Quand j’étais en Italie et que j’assistais à des séminaires d’investissement pour attirer les sociétés italiennes en Belgique, c’était une vraie « lutte » pour réussir à remplir une salle. Ici, ce n’est pas le cas : on a de grandes salles pleines ! Ce qui en dit long sur la profondeur de la crise, mais aussi sur le dynamisme qui existe. Madrid reste une capitale économique, ce que Rome n’est pas. Il y a des raisons de croire que l’Espagne va s’en sortir. Peut-être pas dans l’immédiat, mais dans un an ou deux, ça pourrait repartir. Le gros problème sera de résorber le chômage.

LCE : Le programme Erasmus a récemment été menacé. Les échanges universitaires entre les deux pays sont-ils bons? Jan de Bock : C’est l’une des bonnes nouvelles du dernier accord à Bruxelles pour le budget européen. On a pensé qu’il y aurait des coupes dans Erasmus, mais finalement, il y aura une hausse par rapport au dernier exercice. En 2010-2011, il y avait encore 1.542 étudiants belges Erasmus en Espagne, surtout à Salamanque, Madrid et Barcelone. L’Espagne reste l’une des principales destinations. Dirk Verlee : Oui. Et cela va souvent plus loin qu’une expérience d’un an, car il y a beaucoup de ces étudiants qui restent dans le pays, se marient, continuent de se former sur place. Parmi ces jeunes professionnels, beaucoup d’entre eux créent des petites, voire des grandes entreprises. Michel Bricteux : Ces réseaux qui se tissent ici sont importants pour nous. Il existe par exemple une association d’anciens étudiants belges en Espagne, ASEABEL, avec qui nous travaillons. En tant que conseillers économiques, nous recueillons énormément d’informations auprès de ces professionnels, qui sont en phase avec les réalités économiques du pays.

LCE : Quels arguments donneriez-vous pour investir en Belgique? Dirk Verlee : D’abord, la situation géographique. Nous sommes très bien situés : 60% du pouvoir d’achat de l’Union européenne est concentré dans un cercle de 500 kilomètres autour de Bruxelles. Il y a aussi des cultures différentes qui se rencontrent, ce qui fait que la Belgique sert souvent de marché de test. A titre d’exemple, au moment de lancer son Cherry Coke, Coca Cola a utilisé la Belgique pour tester son produit. Nous sommes des gens très flexibles, linguistiquement, commercialement, et on est acceptés partout ou l’on passe. En France par exemple, on a une image plutôt sympathique. Michel Bricteux : Il y a aussi une excellence de la formation belge. En dépit de coûts salariaux élevés, la compétitivité de notre main d’œuvre est reconnue. C’est vrai que l’employé ou l’ouvrier belge coûte cher à l’employeur mais son rendement assure une compétitivité accrue.

LCE : En quelques mots, quel serait le message-force des conseils économiques de l’ambassade aux entrepreneurs belges désireux d’investir en Espagne? Michel Bricteux : En deux mots, je dirais prudence et vigilance. C’est un conseil qui est prodigué aux entreprises au départ de la Belgique, par les assurances-crédits et autres. Mais les opportunités subsistent ! Il faut continuer à travailler ce marché. Dirk Verlee : Il ne faut pas se fier aux premières impressions. L’image que donnent les médias de l’Espagne est trop fataliste. En dépit d’une situation difficile, il y a plein de possibilités. Si le chiffre des échanges commerciaux n’a pas fondamentalement changé, c’est que de nouvelles activités se sont créées et ont remplacé celles qui ont disparu.

LCE : Vous êtes diplomate depuis 1975. En quarante ans, avez-vous l’impression que le regard sur la Belgique a évolué de manière positive ou, au contraire, s’est-il dégradé ? Jan de Bock : La Belgique a beaucoup changé, mais je la trouve plus forte aujourd’hui. C’est un pays postmoderne, qui a laissé derrière lui toute velléité de nationalisme. Nous sommes un pays très européen. L’un des Pères de l’Europe, Paul-Henri Spaak, notre ministre des Affaires étrangères d’il y a quarante ans, disait toujours : « En Europe, il y a deux sortes de petits pays, ceux qui savent qu’ils sont petits et ceux qui ne le savent pas encore. » C’est une façon très belge de s’exprimer, mais c’est vrai : il y a des pays qui ne se sont toujours pas rendus compte qu’ils avaient besoin de l’Europe pour subsister. Nous l’avons compris il y a longtemps, et nous nous sommes organisés en conséquence. On se donne une nouvelle forme tous les cinq ou dix ans et malgré tout, les choses continuent de fonctionner ! La Belgique est un pays atypique, mais on se débrouille bien.

LCE : Question plus personnelle : quel est votre restaurant préféré à Madrid? Jan de Bock : Je tiens à souligner qu’il y a un très bon restaurant belge, « L’Atelier belge ». Il y a aussi « Astrid & Gaston », en face de l’ambassade. C’est un restaurant péruvien, original et très bon, un type de cuisine que l’on trouve peu chez nous.

LCE : Quel est l’endroit, en Espagne, qui vous a le plus marqué? Jan de Bock : J’ai beaucoup aimé Cuenca, qui représente tout ce qu’on peut aimer en Espagne : une architecture extraordinaire, un paysage exceptionnel, un très beau musée et… de bons restaurants.

Propos recueillis par Philippe Chevassus, Marie Lampe et Grégory Noirot

QUELQUES CHIFFRES

• En 2012, la Belgique a exporté plus de 8 milliards d’euros, soit une diminution de 15% par rapport à 2011. •L’Espagne a exporté environ 6,6 milliards d’euros en Belgique, une stagnation de +0,04%. • L’Espagne est le 7ème client de Belgique et son 11ème fournisseur. Les exportations belges comprennent 40% de produits chimiques et plastiques, 15% en machines et 10% en produits agro-alimentaires. • En 20 ans, le nombre de Belges installés a augmenté de 40% à Alicante et Ténériffe, de 32% à Barcelone et de 14% à Madrid. A Madrid et à Barcelone, il y a davantage d’hommes d’affaires. A Madrid, par exemple, seuls 13% des Belges inscrits sont des retraités. • Selon une étude de 2010, plus de 20.000 résidences secondaires appartiennent à des Belges.